ENRIQUE GARDUÑO FIGUEROA
GENERACIÓN 2018
Soy orgulloso egresado de la generación 2018. Son muchos los recuerdos que tengo de mi tiempo en el Irlandés. Desde los momentos de aprendizaje hasta las amistades que forjé, cada experiencia ha dejado una huella imborrable en mi vida.
Como olvidar los partidos de fútbol en el recreo. La emoción que se vivía en esos encuentros es incomparable; ni siquiera las semifinales de la Champions League podían igualar la diversión de jugar con tus mejores amigos.
Decidí estudiar Derecho porque siempre me ha apasionado la política. Desde joven, me interesé por los debates y participé en varios concursos de oratoria y poesía. Fue en esos eventos donde descubrí mi facilidad para hablar en público y mi amor por la argumentación. Quise estudiar algo que estuviera relacionado con la política, pero que también me permitiera explorar otras áreas y contribuir de manera más amplia a la sociedad. Además, ser abogado me brinda la oportunidad de defender los derechos de las personas y luchar por la justicia, lo cual es una vocación que valoro profundamente.
Actualmente, tengo dos ocupaciones principales. La primera, y la que más disfruto, es la creación de contenido político y jurídico en redes sociales. Esta actividad me ha permitido llegar a un amplio público, informándoles sobre los acontecimientos políticos más relevantes del momento y brindando información legal que no siempre es accesible para todos. A través de mis publicaciones, busco educar y empoderar a las personas, ayudándoles a comprender mejor el entorno político y sus derechos legales.
En segundo lugar, trabajo en la Dirección de Amparos del Senado de la República. En este puesto, tengo la oportunidad de contribuir directamente al sistema legal de nuestro país, trabajando en casos que protegen los derechos de los ciudadanos. Esta labor me permite aplicar mis conocimientos jurídicos de manera práctica y significativa, lo cual es extremadamente gratificante.
Además de la sólida formación académica y ética que recibí en el Irish, lo más valioso que me dejó esta institución fue la capacidad de relacionarme con muchas personas, hablar en público con facilidad y reconocer que quienes estudian aquí tienen un gran privilegio. Sin embargo, con ese privilegio viene una gran responsabilidad hacia la sociedad, especialmente con aquellos que menos tienen. El costo de estudiar en el Irish debe ser utilizar lo aprendido para contribuir a la sociedad de manera positiva y significativa.
PROUD TO BE IRISH!